Una larga de tradicción de hilera en bronce

La pasta original 13Credenze es garantía de primera calidad: elaborada de manera hábilcon las mejores sémolas de trigo duro italiano y aguas purísima necesita largos tiempos de masa y poca agua fría para una compacidad que mejore las características de tenacidad en cocción. Después de la amasadura, el resultado es omogéneo y elástico. La elaboración de la pasta continúa con un lento trefilado en bronce con el que se obtienen formatos de pasta clásicos, especiales en su género, con color perfecto, porosidad extraordinaria, tan únicamente ásperos que pueden exaltar todos los condimentos en la mesa.

Genuinita

Gestos sencillos hechos de genuinidad

13Credenze cree en la naturalidad de las cosas y respeta la espontaneidad. Celebra la pasión por la pasta con sentimientos auténticos, no quiere sólo el gusto perfecto: porque cree que también en la forma y en la manera en la que las ideas exaltan las recetas, los platos típicos y los nacidos o reelaborados por la cocina meridional italiana se pueda encontrar mucho más que el mismo sabor.

Toda la maestría del secado natural

En 1880, para secar la pasta eran necesarios desde los 8 hasta los 30 días, según las estaciones. 13Credenze, respetando los dogmas de la gran tradicción de la pasta napolitana, cree en un secado lento y a temperatura baja, como el del pasado: hasta los 48/50 horas, según el formato, sin sobrepasar los 50° nunca, para impedir que las temperaturas demasiado altas puedan deteriorar las proteínas. Después del enfriamiento, el tamizado y el control cada grano de pasta se selecciona y luego se envasa: las caraterísticas organolépticas y nutritivas quedan tal como son hasta la natural fecha de caducidad del producto.

Formatos singulares y historias únicas

A lo largo de los siglos, las fábricas de pasta artesanales han producido hileras de pastas con formas raras y nombres excéntricos recordando eventos importantes o personajes históricos. ” Los Veintidós”, por ejemplo, la típica pasta mixta que hasta los años 60 procedía del desecho de la pasta tradicional, destrozada y vendida por poco, hoy la llamamos así por el número de los diferentes formatos que están en un solo paquete. O las “Olitas” que han cambiado de nombre muchas veces: fettuccelle ricas, manfredi, reinetas o mafaldinas, ya que al final se dedicaron a la Princesa Mafalda de Savoia. Con el mismo ingenio se han creado los “Merletti”: pequeñas curvas de hoja de pasta para que no se derroche nada en las varias producciones.

Ley el catálogo de “La fábrica de pasta”

Descubre todas nuestras especialidades artesanales y si quieres también puedes ordenarlas.